
Hace unos días, yo no sabía que las personas que tienen gafas podían operarse y dejar de ponérselas para siempre.
El día seis de octubre mi madre se operó porque tenía hipermetropía y astigmatismo. La operación duró veinte minutos y consistía en hacer un corte en la córnea, aplicar un rayo láser dentro del ojo y volver a colocar la córnea.

Mi madre está muy contenta, dice que ha ganado en salud.
Por cierto, la operación tiene un nombre muy raro, se llama: "QUERATOMILEUSIS" asistida por láser "EXCIMER".
Manolo Pérez Manrique